Prólogo de la Edición: IV Congreso de Economía de la Salud de América Latina y El Caribe
Políticas de Salud en Contextos de Crisis en América Latina y El Caribe
Políticas Públicas para Alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio en América Latina
Regulación y Capacidad de Elección en los Sistemas de Salud
Panel: ¿Más o Menos Regulación en las Crisis? Superintendencias de Salud en América Latina
Panel: Los Desafíos de las Políticas de Salud en América Latina y El Caribe
Los Recursos Humanos en Salud: Planificación de los Médicos Especialistas
Guía Metodológica para la Evaluación de Nuevas Tecnologías en el Laboratorio de Análisis Clínicos
Dengue no Brasil: O que se Sabe sobre o Impacto Econômico da Doença?
Fecundidad y Participación de la Mujer en el Mercado Laboral en la Costa Caribe y Colombia
Gasto y Utilización de Medicamentos a Nivel Ambulatorio: Nuestra Experiencia
Medwave. Año 5, No. 4, Edición Mayo 2005. Derechos Reservados
Ética en Investigación en Seres Humanos, Manipulación de Embriones y Clonación

Expositor: Dr. Ricardo Cruz Coke.
Filiación: Profesor Titular de Medicina; Vicepresidente Comité de Ética, Hospital Clínico Universidad de Chile.
La publicación de estas Actas Científicas ha sido posible gracias a una colaboración editorial entre Medwave y el Departamento de Medicina del Hospital Clínico Universidad de Chile.
En la reunión del año 2004 del comité de bioética internacional de la United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), realizada en París, se distribuyó un folleto sobre todos los aspectos éticos y técnicos de la clonación humana, tanto con fines reproductivos como de investigación científica. Ese documento está disponible en español.
Esta es una introducción básica a los mayores problemas éticos que se enfrentan, en la actualidad, en relación a la clonación y a la clonación terapéutica.
Las discusiones que ocurren en todo el mundo se deben a la existencia de posiciones contrapuestas en el aspecto moral. En resumen, se puede plantear que existen dos posiciones, la teleológica (telos significa finalidad), y la deontológica, o sea, del deber, que son las dos alternativas que adopta una persona cuando se enfrenta con un dilema moral. Esta disyuntiva forma parte de la historia de la filosofía, de la teología, de la tradición y de los credos religiosos, en todo el mundo.
La posición teleológica dice que la acción moral tiene por fin la realización del bien; el valor moral de una conducta está definido por el bien alcanzado y, por último, es necesario maximizar el bien y minimizar el mal, caso a caso. Esta es una posición clásica, que viene de los tiempos de Aristóteles y busca como finalidad el bien. Los médicos quieren el bien para sus enfermos, por lo que de manera natural obran según esta posición.
La deontología y los principios fundamentales del deber fueron planteados por Emmanuel Kant; en el 2004 se cumplieron 200 años desde su muerte. Kant y los deontólogos, como se denomina a quienes comparten la filosofía kantiana, sostienen que la acción moral se hace por deber y respeto a principios universales interpersonales. Según ellos, un fin bueno no justifica los medios para alcanzarlo, y una decisión que atropella un principio universal siempre es mala y no puede transformarse en buena.
En 1974 se efectuó una reunión sobre la biología y el futuro del hombre en París. Allí se firmó la Declaración de la Sorbonne, acerca de la responsabilidad de los científicos sobre el futuro del hombre. En ella se estableció que:
Firmaron los genetistas I. Barrai, R. Cruz-Coke, J. Dausset, T. Dobzhansky, J. Edwards, J. Feingold, G. Fraser, J. Frezal, J. De Grouchy, F. Jacob, A. Jacquard, J. Lejeune, P. Marks, J. Monod, A. Motulsky, D. Roberts, E. Schull y G. Stent.
Este fue el preámbulo de declaraciones posteriores; en ese entonces recién estaban comenzando las grandes transformaciones biomédicasque veremos más adelante. La gente culta y los grandes científicos estaban muy preocupados por el futuro de la biología y del porvenir del hombre y, en consecuencia, se emitió la Declaración Universal del Genoma Humano y los Derechos Humanos (1997) , que es la guía de bioética en el área de las ciencias médicas, sobre todo bioética en la genética, cuyo progreso históricamente ha afectado e intervenido la naturaleza humana y cuyo contenido se refiere a los siguientes aspectos:
Durante el último medio siglo se ha producido una revolución en la historia de la medicina y la genética:
Estos avances son la culminación de un largo proceso de cincuenta años de descubrimientos biomédicos. Esta exposición se va a enfocar en los últimos dos temas, que son el resultado de los últimos grandes progresos técnicos y que han originado grandes problemas éticos, debido a que en ellos confluyen intereses de tecnología, ética, filosofía y derecho, por lo cual es muy difícil tener un lenguaje común y llegar a un consenso.
Se basa en la metodología de la fecundación in vitro y su objetivo es diagnosticar a los embriones antes de la implantación en el útero, a los 14 días, en centros embriológicos clínicos altamente especializados. Los óvulos fertilizados se analizan al tercer día, cuando el embrión tiene 8 células; para esto, se hace biopsia con micromanipulación y se analizan dos células.
El diagnóstico de enfermedades cromosómicas se realiza mediante hibridación in situ con fluorescencia (FISH) y el diagnóstico molecular del ADN se investiga con PCR. Si se hace un diagnóstico positivo de enfermedad, se eliminan los embriones defectuosos, mientras que los embriones con diagnóstico negativo se transfieren al útero al quinto día. Estos diagnósticos no incluyen enfermedades indetectables de manera precoz. La tasa de embarazo es de 20% y hay 25% de gemelaridad.
Actualmente se realizan diagnósticos de enfermedades y se eliminan los embriones defectuosos, mientras que se permite a los sanos seguir adelante, o sea, se destruyen los embriones portadores de enfermedad. Desde el punto de vista terapéutico esto es un progreso, pero tiene reparos desde el punto de vista ético, el cual plantea dos alternativas.
La posición kantiana sostiene que esta manipulación es inaceptable desde el punto de vista ético, porque genéticamente el ser humano lo es desde la formación del cigoto, cuando se constituye la célula diploide con 46 cromosomas, incluso los defectuosos. Además, el blastocisto con 8 células puede ser manipulado, seleccionado, desechado o destruido según el arbitrio del investigador, y por otra parte, el procedimiento implica una gran carga de procedimientos clínicos sobre la mujer, con altos costos y riesgos de fracaso. Por estas razones, es éticamente inaceptable, desde el punto de vista kantiano.
Desde el punto de vista teleológico, en cambio, esto es éticamente aceptable, porque en él se plantea que el estatus humano se adquiere durante el desarrollo prenatal, después de la implantación, o sea, el embrión adquiere alma y forma humana en las etapas del desarrollo embriológico, lo que justifica el diagnóstico preimplantacional, para obtener un embarazo en una mujer infértil y mejorar el desarrollo del embrión seleccionado.
Este problema ha sido tratado desde hace 15 años, en todas las comisiones de ética europea. La manipulación de células germinales, con el objetivo de seleccionar embriones portadores de características deseables, tiene graves objeciones éticas:
Por lo tanto, aparecen los conceptos fundamentales de la discriminación y la estigmatización, que han hecho surgir críticas éticas contra estos procedimientos, como resultado de las discusiones efectuadas en reuniones internacionales, con participación de médicos, biólogos, abogados, teólogos, etc.
La palabra “clon” es de origen griego y se utiliza en botánica para significar retoño o raíz de una especie vegetal. Tiene dos acepciones, según el diccionario de la Real Academia Española, una a nivel celular y la otra a nivel molecular. La primera señala que “clon” es un conjunto de células u organismos genéticamente idénticos, originado por reproducción asexual, a partir de una única célula u organismo o por división artificial de estados embrionarios iniciales (blastocitos). La segunda acepción establece que es un conjunto de fragmentos idénticos de ácido desoxirribonucleico (ADN), obtenidos a partir de una misma secuencia original.
El verbo “clonar” indica un procedimiento a través del cual se obtiene una copia genéticamente idéntica de cualquier organismo. La clonación y el verbo clonar han pasado a ser parte del vocabulario médico y también, de la vida cotidiana. Por eso es muy importante definir los términos, profundizar en los aspectos técnicos y dejar escritos los acuerdos y definiciones.
En estas condiciones, la mayoría de los países han emitido leyes que prohíben la clonación reproductiva en seres humanos; o sea, no se pueden “fabricar” seres humanos. Al principio se pensó en una moratoria, pero ya han pasado cinco años y ha aumentado la convicción de que ésta es la postura correcta. El folleto del consenso de la UNESCO establece la prohibición con claridad y no existe alternativa.
Este es un gran problema, que involucra a toda la comunidad científica y en torno al cual hay muchas divergencias. En este caso se utilizan los conocimientos sobre clonación humana, sin fines reproductivos, sino dentro de la investigación o para hacer una clonación terapéutica. Las reservas éticas son:
Sin embargo, existen justificaciones para la destrucción de los embriones:
Las personas que aprueban hacer investigaciones en embriones antes de los 14 días, se basan en esta justificación, teleológica, en contra de la deontológica, que establece que el ser humano es un sujeto que no puede ser cambiado, suprimido o eliminado, nunca.
Si en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile se presentara un proyecto de investigación en el cual se incluye la clonación terapéutica, ese proyecto no podría ser aprobado por el comité de ética, porque iría contra los reglamentos del código de Helsinki y de Nuremberg y contra las normas éticas del Ministerio de Salud, de la facultad y del comité.
El código de Helsinki establece que, para realizar un trabajo de investigación, primero se debe efectuar en animales y tener resuelto el problema a este nivel. Por desgracia, en algunas investigaciones que se están comenzando a hacer en algunos países del mundo, en seres humanos, en el ámbito de la clonación terapéutica, las técnicas no han sido completamente aprobadas en animales, lo que ha dado origen a muchas publicaciones que piden que no se clonen seres humanos. En la duda hay que abstenerse.
Estamos en un período en que los problemas técnicos no han sido solucionados como para fabricar de manera artificial tejidos de embriones, producir tejido nervioso y tratar, por ejemplo, las células en la enfermedad de Alzheimer, debido a que no se ha resuelto el problema de la reprogramación genética en animales, todos los cuales presentan defectos, malformaciones, eliminaciones o muerte. En algunos países desarrollados, debido a este fracaso, se ha experimentado en humanos para ver si se obtienen mejores resultados, pero al hacer esto se ha violado una norma fundamental del código de Helsinki.
Dr. Larraín: ¿Qué les ha sucedido a los animales que han sido clonados, en cuanto a duración de vida, enfermedades, sobrevida?
Dr. Cruz Coke: Tengo aquí un artículo que apareció en Science (2001), llamado Don't Clone Humans, escrito por Ian Wilmut. Él explica que la falla fundamental que se produce al tratar de crear artificialmente a un ser humano se debe a que la reprogramación genética no puede realizarse en tan corto tiempo, de modo que los clones se desarrollan en forma anormal. Algunos resultan viables, pero la mayoría se eliminan y, en los pocos casos que sobreviven, ocurren malformaciones transgénicas, cáncer o, sencillamente, se mueren. Todos los experimentos realizados en animales para fabricar tejidos han fracasado, porque los clones son eliminados. Debido a estos resultados, en Estados Unidos, Alemania y Holanda se ha comenzado a solicitar autorización para hacer experimentos en seres humanos, con el argumento de que los hombres son diferentes a los animales, lo cual implica manipular un ser humano antes de los 14 días. La prueba en animales es fundamental. Nosotros en el Comité de Ética revisamos todas las semanas los proyectos de investigación de los laboratorios, verificando que todos los medicamentos hayan sido probados en animales y tengan todos sus estudios realizados. Un producto médico debe ser probado en animales y demostrar que no produce cáncer ni otro efecto secundario, es decir, debe ser totalmente inocuo para los animales de experimentación, antes de ser utilizado en las personas.
Pregunta: Este es un tema que va cambiando en el tiempo, es muy dinámico. Lo que uno ve, a pesar de lo que usted menciona, y frente a lo cual podemos tener distintas posiciones, es que lo que hace la gente y los investigadores varía a lo largo del mundo. Mucha gente respeta esto, pero han aparecido posiciones totalmente divergentes, a tal punto que se expresan en candidaturas distintas en Estados Unidos y en algunos países europeos. Ahora, si nosotros nos limitamos en la investigación o si determinados grupos se limitan en la investigación, con marcos éticos de esta envergadura, rígidos, estos grupos que tienen libertad para actuar ¿con qué marcos se rigen?
Dr. Cruz Coke: Ese punto se discutió en 1974, en París, en la Conferencia sobre Biología y el futuro del hombre, antes de la aparición de la fertilización in vitro. Se determinó que existían riesgos, pero que se podía investigar, con lo cual se logró avanzar, aunque había criterios éticos diversos. El problema de utilizar los embriones para obtener un éxito científico terapéutico es que debe hacerse no sólo en células del embrión, sino también en células de otras partes del cuerpo, que permitan reemplazarlos éticamente como fuente de células madre. Por eso, no es conveniente hacer leyes que prohíban la investigación en células embrionarias; esto debe quedar en manos de las comisiones de ética de los investigadores. En todo caso, los códigos establecen con claridad que los científicos deben respetar las normas éticas y las leyes generales, porque pertenecen a la sociedad. Existen artículos fundamentales en los códigos de ética, que establecen que los derechos de la persona a la vida están por encima de los progresos técnicos y que éstos deben someterse a ciertas normas universales. Estas normas pueden ir modificándose, o sea, lo que está prohibido ahora puede ser permitido al año siguiente. Sin embargo es necesario que exista un control universal para proteger los derechos de la persona humana.
Comentario: Parece que también existe interés comercial en las posiciones. Muchas veces lo comercial se esconde bajo el tópico de investigación y creo que eso incide también en el aspecto ético. A los laboratorios, lo que les interesa es comercializar sus productos.
Dr. Cruz Coke: En una reunión del comité de bioética de la UNESCO, en Holanda en 1998, se trató este tema económico relacionado con la investigación científica. Aparecieron todos los grandes laboratorios presentando sus posiciones y confrontándolas con los genetistas y los biólogos. Los laboratorios prometieron hacer mucha investigación previa en animales antes de entrar a manipular personas. De hecho, los costos de los medicamentos son muy elevados, porque los laboratorios deben gastar millones de dólares en realizar los estudios previos y cada día destinan más dinero para investigación. La parte económica, que es considerada con un poco de desprecio desde el punto de vista científico, es muy importante, y los laboratorios grandes se están uniendo para reunir los recursos necesarios para hacer investigaciones previas de alto costo. Nosotros tenemos que esperar que nos den garantías de que los experimentos en animales hayan resultado bien, para poder utilizarlos en los seres humanos.
Pregunta: En muchos países se respetan los derechos de los animales y se prohíbe trabajar con ellos, excepto en determinados casos y con un número muy limitado. No sé que opina usted de eso, porque es necesario tener células para poder hacer investigación.
Dr. Cruz Coke: Yo he planteado aquí el punto de vista general. Las posiciones y los conceptos que tienen los europeos y los anglosajones son diferentes a los nuestros y dan otros argumentos. La prueba es que aprobaron la idea de que hasta los 14 días se puede hacer lo que se quiera con los embriones. Pero existen ciertas contradicciones, porque los europeos permiten el aborto legal hasta las 20 semanas. Entonces, por qué están preocupados del límite de 14 días si pueden hacer lo que quieran con embriones y óvulos hasta las 20 semanas. Son problemas en los cuales es muy difícil llegar a un consenso. Yo acabo de estar en una reunión en París sobre normas generales de bioética, en la que se aprobaron normas sobre las que ya existe acuerdo, como el consentimiento informado. Pero todo el capítulo de reproducción humana no pudo ser abordado, porque se armó una discusión muy grande, en especial sobre el derecho a la vida. Los derechos humanos aceptados son el derecho de igualdad, libertad, seguridad, propiedad y dignidad humanas. Pero el derecho a la vida se ha establecido para gente adulta, mientras que el embrión no está considerado todavía como una persona, entonces no tiene derecho a la vida, es un derecho relativo. Por esta razón, los europeos no incluyen entre los derechos humanos el derecho a la vida, como está en nuestra Constitución y en otras constituciones. Esta discusión se produjo también en la elección norteamericana de 2004; es un problema que ya afecta a todas las poblaciones.
Pregunta: ¿Cómo vemos nosotros, como país, estas influencias anglosajonas y europeas?
Dr. Cruz Coke: Yo soy partidario, por ahora, de que no se debe legislar al respecto y que se debe dejar todo el poder a los médicos, para que sean ellos quienes decidan Todos estos problemas de reproducción humana deben ser resueltos por los médicos y las matronas a cargo de los nacimientos. Ellos son los que deberían decidir qué hacer en cada caso. Son los médicos, con sus códigos de ética médica y los profesionales de la salud, que se basan en la deontología, quienes deben decidir, sin necesidad de leyes. En Chile, la prohibición para la clonación reproductiva está detenida en el Senado desde hace seis años. En realidad no tiene objeto hacer un proyecto de ley, ya que en Chile no se pueden hacer abortos, es un crimen, así que menos se va a poder realizar esa manipulación de embriones. Lo mejor es dejar todo en calma, sin tocar los problemas hasta que pase nuestra generación.
Pregunta: ¿Qué sucede en los países con otras culturas, como China, la India, Japón? ¿Ellos están viviendo los mismos conflictos?
Dr. Cruz Coke: Los japoneses prohíben totalmente tocar a los embriones, son muy conservadores en eso; sin embargo, en 1948 aprobaron la ley que establecía el aborto legal para disminuir la población. O sea, ellos son eugenésicos negativos y, sin embargo, están en una posición totalmente contraria a la clonación. Los chinos, que son absolutamente confucianos, presentaron un informe explicando en qué consiste Confucio; la visión de ellos es imposible de comprender para nosotros, porque ven en forma muy diferente toda la estructura de la Sociedad. Son esencialmente pragmáticos y están enfrentando el problema del exagerado crecimiento de su población. Son problemas totalmente diferentes a los de nuestra cultura.
ISSN 0717-6384.